Los títulos a veces sobran








No supe cuándo comenzó todo ese desmoronamiento
Tu salud empeoraba con los días
Fue tan repentino que sólo lo noté
Cuando ya tenía las pruebas del hecho encima
Todo se hizo trizas en cuestión de segundos
Y tú y yo no teníamos absolutamente nada que decirnos
Fue tan triste que terminase así
Sin palabras de disculpa o retahílas de reproches
Me habría gustado tan siquiera oír alguna frase de cajón
Pero hubo sólo hondos silencios en lugar de despedidas
Ni siquiera antes hubo tiempo para conocernos mejor
Jamás tuvimos tiempo para nada en especial
Por eso me siento culpable
Por los momentos que malgastaste junto a mí.
Ahora hiere cada mentira que he inventado
Para enterrar cada recuerdo que me resta de ti
Y aún no me acostumbro a la inutilidad de mentirme así
No sirve y no servirá jamás.
Ya nunca se me ve sonreír
Todo tipo de sonrisa se ha desdibujado de mi rostro
Y jamás estoy de buen humor
Soy como un mimo inexpresivo sin público ante sí.
Me lastima la música de fondo
Me lastima tu ropa en el closet
Y la fotografía de aquel domingo colgada en la pared
Soy demasiado débil como para aceptar la ausencia
Y la permanencia de tus cosas no me ayuda a adecuarme.
Siempre termino con la cara hinchada de tanto llorar
El insomnio es mi huésped y difícilmente puedo dormir
Sólo vivo y me alimento de los desperdicios que conservo de ti
Los guardo en la despensa junto con bolsas y bolsas de tristeza
E interminables monólogos sin sentido.
Lo nuestro siempre fue eso:
Un mortificante monólogo entre sordomudos.



 
^

Powered by BloggerEl silabario de Ilse por fabián morales
original El silabario de Ilse por fabián morales
Creative Commons License